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Repecos, obligados a dar información al SAT

Los pequeños negocios que decidan migrar o sumarse al Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) para aprovechar los descuentos decrecientes anuales en el pago de ISR que este nuevo esquema ofrece, deberán dar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) información que involucre a sus proveedores, así como de sus ingresos y egresos.
 
Así, los descuentos para quienes hoy están en el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos), del 100 por ciento el primer año y del 10 por ciento el décimo, están condicionados a que funjan como fiscalizadores del SAT e indirectamente como combatientes de la evasión fiscal.
 
Si quieren los descuentos, deberán dar información al SAT sobre cómo interactúan con contribuyentes registrados en el Régimen General de Personas Físicas con Actividades Empresariales.
 
Para verificar el cumplimiento, el SAT tendrá herramientas electrónicas que ayudarán en la contabilidad de los pequeños negocios y permitirán al fisco contar con información para evitar que las grandes empresas realicen operaciones con pequeños negocios para evadir.
 
Luego de 25 años y tres intentos para integrar a la formalidad a los informales - en 1989 con las Bases Especiales de Tributación (BETS); en 1997 con el Régimen de Contribuyentes Menores (RCM) y en 1998 con el de Repecos -, en 2014 se hará con el RIF un cuarto intento.
 
Dado que los esquemas previos no originaron la recaudación esperada y fueron aprovechados indebidamente por algunos contribuyentes para reducir ilegalmente la carga fiscal que les correspondía, el RIF prevé “candados” para contrarrestar ambas situaciones.
 
Estima que si los actuales 3.8 millones de personas físicas en el Repeco (y más de 1.9 millones en el Régimen Intermedio) cumplen permanentemente, en los diez años de transición habrán alcanzado la madurez y estabilidad fiscal para entrar al Régimen General, originando una mayor recaudación.
 
Quitar incentivo del Ejecutivo
La propuesta original del Ejecutivo preveía también que, al pasar a la formalidad, sus empleados obtendrían su registro al IMSS y podrían empezar a acreditar cuentas en el Infonavit y en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) y que en el primer año, las cuotas obrero patronales que tendrían que empezar a pagarse estarían subsidiadas por el gobierno.
  
Pero, en el dictamen aprobado por los legisladores, esto quedó fuera. Los legisladores aprobaron incentivos como: esquemas de financiamiento a través de la banca de desarrollo, de otras instituciones o de particulares, para modernizar las operaciones de los contribuyentes; flexibilización en las tarifas por el uso de servicios públicos en función de las ganancias; programas de capacitación, emprendimiento y crecimiento empresarial o del negocio y de cultura contributiva.
 

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